Se enciende la senal. Cuando entra el Primer Ministro caminando cara a la camara me gustaria pensar que por su testa ocurre aquella cancion de Tachenko, y no ha transpirado tarareara: “No tengo salida y nunca es ningun pretexto

21May

Se enciende la senal. Cuando entra el Primer Ministro caminando cara a la camara me gustaria pensar que por su testa ocurre aquella cancion de Tachenko, y no ha transpirado tarareara: “No tengo salida y nunca es ningun pretexto

Por demasiado que te digan por alli, me gustas mas que el resto.“

?y no ha transpirado despues, que?

Despues, cerramos las ojos. Los volvemos a abrir con panico, la conexion ha terminado sin embargo la television sigue ahi. Nunca deten ser unico un monton sobre cables, no seri­a consciente de sus actos, como tampoco nosotros lo seremos de sus consecuencias. En seguida si, buscamos el mando desplazandolo hacia el pelo la apagamos, sin embargo las imagenes que hemos conocido se quedaran en nuestra cabecera. Desplazandolo hacia el pelo aunque parezca que al jornada siguiente las hemos echado en el olvido, nos habran cambiado Con El Fin De siempre.

Con ‘15 Million Merits’ se nos plantea otro desafio. Brooker, de nuevo guionista, guarda el extremo satirico sin embargo rompe con la configuracion episodica, nos abre una diferente ventana que nos transporta a una distopia – inevitablemente recuerda que funciona como configuracion simbolica sobre nuestra verdad.